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jueves, 2 de julio de 2009

De máscaras y fiestas...

Cada ciudadano es una porción de este barro. Sus formas blandas se modelan y se dejan modelar, por supuesto, en figuras incompletas una y otra vez, hasta que su masa se solidifica en una o entre varias de estas formas, dando como resultado "individuos públicos", personas adornadas y escondidas detrás de una máscara.
En el ámbito de lo público, el individuo y su necesidad de realizarse como lo que realmente es, queda anulada. Se acepta/asume una transformación, que se adapta a las condiciones que la situación requiere. La urbanidad, en lo que concierne a las personas que la conforman, es un tipo de sociedad, cuya estabilidad es precaria, está desprovista de equilibrio. Es una alquimia ininterrumpida de relaciones-basadas en la interpretación de un personaje-, que se crean y se disuelven. Son sociedades instantáneas, transitorias, que siguen un protocolo y unas reglas del juego.Lo que debes y no debes hacer. Lo que tiene que quedarse detrás y lo que puedes mostrar después de la máscara...

...somos una fiesta de disfraces.



martes, 19 de mayo de 2009

Día 5: Del miedo a la autoridad al miedo al igual

Antes del s.XIX, el orden en las sociedades y su economía se mantenían mediante la presión del superior, la coerción directa sobre el trabajador para el buen funcionamiento de la empresa o sobre el transeúnte para corregir su actitud hacia el modelo impuesto por el poder, es decir, se basaba en una relación de obediencia por miedo a la autoridad.

Sin embargo, a partir del s.XIX, con el desarrollo de la economía capitalista y la industria, la aparición de la democracia -que "demandaba igualdad" y requería un sistema con el que sus ciudadanos fueran identificados individualmente para poder ser tratados por igual colectivamente- y, paralelamente, el fin del miedo a la autoridad -puesto que ésta ahora representa al ciudadano, no le somete-,se necesitaba una nueva forma de administración y obedicencia del pueblo. La salida la encontraron en el control, primero de datos y poco después de los propios individuos. El control absoluto del individuo pues, favorecía -sin duda alguna- muchísimo más al capitalismo y a las autoridades gubernamentales imperantes. Merece ahora hacer hincapié en el cambio que se produjo en el sistema de control de la sociedad como amenaza para el estado -ya que ahora éste no puede ser una amenaza directa para su pueblo-:
aprovechando el gran crecimiento de la ciudad y el pánico ante "caos" al que las poblaciones no estaban acostumbradas, poco a poco se infundó el miedo en cada uno de los ciudadanos hacia los demás ciudadanos. Se inyecta en cada individuo el miedo a todo lo desconocido, a todo el ámbito público, donde reina el desorden. Así la autoridad se ofrece ahora como madre protectora, que asegura nuestra absoluta seguridad mediante los más avanzados sistemas de vigilancia a costa, eso sí, de la pérdida de toda privacidad. El "peligro" se encuentra entonces no por encima de la sociedad, si no dentro de ella, y el único consuelo a nuestro bienestar se encuentra en el Estado, así que comemos de su mano.

Una táctica ideal para el modelado de ciudadano ideal, ¿pues no decían que estamos hechos de barro?

Bienvenido a la "sociedad del bienestar"

www.fotolog.com/contracontrol

sábado, 18 de abril de 2009

Día 4: Crimen y autocontrol, ¡Usted también puede serlo!

A partir del siglo XVIII la sociedad se ha ido sumergiendo en una vigilancia constante. Empezando por la reestructuración del plano de la ciudad se consiguió una mayor visibilidad de los actos de los ciudadanos para el mejor control. Éste modelo de ciudad es muy parecido al panóptico. El panótico es un modelo de cárcel "perfecta" diseñado por Benjamin Bentham -que se aplicó después a la planificación de fábricas y escuelas-.

Se trataba de un ancho corredor en el que se podía ver a los presos desde cualquier punto de vista, pero no era solo ésta la intención, se pretendía además que los presos fueran conscientes de esta constante vigilancia, haciéndoles llegar a un estadio de "autocontrol", en el que ya prácticamente no es necesaria la amenaza de unos ojos que vigilan.

Con la aparición de la tecnología y su continuo desarrollo, ya no sólo hay millones de ojos -fuera, además, de las prisiones-, si no que se vigila a todos y cada uno de los habitantes de una ciudad y se guarda la información. Cada individuo se ha convertido pues -tenga o no motivos-, en sospechoso.

lunes, 9 de febrero de 2009

Dia 1 y medio: Lo que cuenta la ley

Hace apenas dos semanas -28 de enero- que se celebró el "Día de la protección de datos", suena muy bien, como el maravilloso "Día de los derechos humanos", se trata de otro día para celebrar que hay unas leyes escritas, pero nada más. Por esto hoy voy a hacer un breve repaso por algunas de las normas que establece la AGPD:

  • Colocar, en las zonas videovigiladas, al menos un distintivo informativo ubicado en lugar suficientemente visible, tanto en espacios abiertos como cerrados y
  • Tener a disposición de los/las interesados/as impresos en los que se detalle la información prevista en el artículo 5.1 de la Ley Orgánica 15/1999.
  • Sólo se considerará admisible la instalación de cámaras o videocámaras cuando la finalidad de vigilancia no pueda obtenerse mediante otros medios que, sin exi- gir esfuerzos desproporcionados, resulten menos intrusivos para la intimidad de las personas y para su derecho a la protección de datos de carácter personal.
  • No se considerará fichero el tratamiento consistente exclusivamente en la reproducción o emisión de imágenes en tiempo real.
  • El responsable -de su propia imagen- podrá facilitar el derecho de acceso mediante escrito certificado en el que, con la mayor precisión posible y sin afectar a derechos de terceros, se especifiquen los datos que han sido objeto de tratamiento.

Después de haber leído cualquiera de estos puntos, podemos leer al principio de la ley:


"La seguridad y la vigilancia, elementos presentes
en la sociedad actual, no son incompatibles con el dere-
cho fundamental a la protección de la imagen como dato
personal, lo que en consecuencia exige respetar la nor-
mativa existente en materia de protección de datos, para
de esta manera mantener la confianza de la ciudadanía en
el sistema democrático."

Ahora sal a la calle y busca los carteles o las hojas informativas, o si lo prefieres entra en esta página: www.opentopia.com y echa un vistazo al montón de cámaras que hay repartidas por todo el mundo sin licencia ninguna y sin advertir a nadie de que le están viendo a tiempo real en cualquier rincón del mundo, puede ser tomando un café, en la playa, en el trabajo, en el instituto...¿quieres jugar a ser el Gran Hermano o prefieres estar dentro del juego?